El ladrillo «nido» de 35 libras que enfrenta al Reino Unido: Escocia lo aprueba, Londres lo rechaza
Escocia aprueba ley obligando a instalar ‘ladrillos para vencejos’ en nuevos edificios, medida vital para aves en peligro que Inglaterra rechaza.
En una decisión histórica para la conservación de la biodiversidad urbana, el Parlamento escocés votó este miércoles a favor de hacer obligatoria la instalación de «ladrillos para vencejos» (swift bricks) en todas las nuevas viviendas construidas en Escocia, siempre que sea «razonablemente práctico y apropiado» . La medida, impulsada por una enmienda del Partido Verde Escocés y respaldada por el gobierno y diputados de todos los partidos, busca revertir el declive catastrófico de estas aves migratorias, cuya población ha caído un 60% desde 1995, situándolas en la lista roja de especies amenazadas . Gillian Martin, ministra escocesa, celebró la iniciativa como una solución práctica para proteger a una especie icónica que ha perdido millones de lugares de anidación debido a renovaciones modernas y aislamientos térmicos que sellan los huecos en los edificios .
El contraste con Londres y la inacción inglesa
La contundencia de la acción escocesa contrasta marcadamente con la tibieza política en el resto del Reino Unido. Mientras Holyrood ha tardado apenas un mes en decidir el mandato legal, Inglaterra lleva cuatro años sumida en una batalla legislativa infructuosa . El gobierno laborista en Westminster rechazó el año pasado una enmienda similar, optando por incluir los ladrillos solo en guías de planificación no vinculantes . Esto significa que, en la práctica, los promotores inmobiliarios ingleses no tienen obligación legal de instalarlos, y las autoridades locales carecen de fuerza para exigirlos sistemáticamente.
Hannah Bourne-Taylor, activista que ha liderado la campaña nacional durante cuatro años, calificó la decisión escocesa como una «victoria histórica» y lanzó un duro reproche a Londres: «Vamos, laboristas, no podéis ofrecer una guía sin dientes que no se seguirá a la escala necesaria, diciéndonos que no es posible obligar a usar ladrillos para vencejos cuando Escocia acaba de aprobar la ley de inmediato» . La evidencia respalda su escepticismo: un estudio de la Universidad de Sheffield encontró que el 75% de las cajas nido exigidas como condición de planificación en Inglaterra nunca llegaron a instalarse al finalizar las obras .
Un salvavidas de cerámica
Los «ladrillos para vencejos» son bloques huecos que se integran en la fachada de los edificios, proporcionando un espacio de anidación seguro y permanente sin afectar la integridad estructural ni el aislamiento térmico. Aunque su nombre hace referencia a los vencejos, estos refugios benefician a una amplia gama de aves en peligro que anidan en cavidades, como gorriones, estorninos y aviones comunes . La ley escocesa incluye un periodo de consulta de 12 meses para definir el estándar técnico apropiado antes de su implementación generalizada.
El gobierno de Gales también rechazó la obligatoriedad el año pasado, argumentando curiosamente que los promotores podrían usar estos ladrillos para justificar falsamente que cumplen con los requisitos de «beneficio neto para la biodiversidad» sin implementar otras medidas . Sin embargo, el ejemplo de Gibraltar demuestra la eficacia de la política: el ministro de medio ambiente del Peñón, John Cortes, confirmó que tras décadas de obligatoriedad, la población de vencejos local primero se estabilizó y luego comenzó a aumentar, recuperándose de declives previos .
La pérdida del hábitat invisible
La urgencia de la medida responde a una crisis silenciosa: la modernización del parque inmobiliario. Las renovaciones energéticas y los nuevos estándares de aislamiento, aunque vitales para el clima, han tenido el efecto colateral de eliminar millones de grietas y huecos bajo los aleros que los vencejos han usado durante siglos . Estas aves, que pasan la mayor parte de su vida en vuelo migrando entre Europa y África subsahariana, dependen absolutamente de las estructuras humanas para criar. Sin acceso a estos huecos, las poblaciones colapsan.
Mark Ruskell, el diputado verde que presentó la enmienda, resumió el espíritu de la ley: «Espero que la legislación aquí inspire a los legisladores de todo el Reino Unido a ponerse manos a la obra y darles un hogar a los vencejos» . Escocia ha demostrado que la convivencia entre desarrollo urbano y naturaleza no requiere tecnologías complejas ni costes inasumibles (un ladrillo cuesta unas 35 libras), sino voluntad política para integrar la biodiversidad en el tejido mismo de nuestras ciudades.
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