A un paso del abismo: la temperatura global roza el límite crítico del Acuerdo de París

Alberto Noriega     30 enero 2026     4 min.
A un paso del abismo: la temperatura global roza el límite crítico del Acuerdo de París

025 fue el tercer año más cálido registrado, situando la temperatura global 1,47°C por encima de los niveles preindustriales y batiendo récords de calor oceánico.

El año 2025 se ha consolidado como el tercer año más cálido desde que existen registros, según los datos publicados este 14 de enero de 2026 por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (ERA5) y el centro Berkeley Earth. Con una temperatura media global de 14,97°C, el pasado año se situó apenas 0,01°C por debajo de 2023 y 0,13°C por debajo de 2024, el actual poseedor del récord histórico de calor. Esta cifra no es un evento aislado, sino la continuación de una tendencia innegable hacia un clima más caliente, donde los últimos 11 años se han convertido, sin excepción, en los 11 más calurosos jamás documentados.

En comparación con los niveles preindustriales, la temperatura del aire en la superficie terrestre fue 1,47°C superior. Aunque el periodo comprendido entre 2023 y 2025 promedió por primera vez valores por encima de los 1,5°C durante un trienio, el calentamiento global a largo plazo se sitúa actualmente en torno a los 1,4°C. Solo en 2024 se superó de forma puntual el límite crítico de 1,5°C establecido en el Acuerdo de París. Superar este umbral de manera sostenida, advierten los científicos, activará puntos de inflexión irreversibles para los sistemas vitales de la Tierra, provocando un aumento catastrófico del nivel del mar y tormentas de una violencia sin precedentes.

Pexels Kawserhamid 176342

Océanos: el sumidero de calor al límite

Uno de los datos más preocupantes de 2025 fue el estado de las masas de agua. Las temperaturas oceánicas estuvieron entre las más altas de la historia, con el 33% del área oceánica global clasificándose entre las tres condiciones más cálidas desde 1958. Regiones como el Atlántico Sur y Tropical, el Mar Mediterráneo y el Océano Índico experimentaron un calentamiento generalizado que altera gravemente la biodiversidad marina.

Dado que los océanos absorben más del 90% del exceso de calor generado por las emisiones humanas, su temperatura es el indicador más fiable de la salud del sistema climático. En 2025, el calor acumulado en las cuencas oceánicas fue el combustible que alimentó huracanes más intensos y alteró los patrones de lluvia a nivel global. Los expertos de la Organización Meteorológica Mundial subrayan que este calentamiento de los océanos es un proceso mucho más lento de revertir que el del aire, lo que garantiza que las consecuencias climáticas persistirán durante décadas incluso si las emisiones se detuvieran hoy mismo.

Pexels Pixabay 366283 (1)

Desastres climáticos: un coste humano y económico récord

El exceso de energía en la atmósfera se tradujo en 2025 en una serie de eventos climáticos extremos que afectaron a todos los continentes. Desde olas de calor asfixiantes en Asia hasta tormentas devastadoras en Europa y América del Norte. Los incendios forestales catastróficos fueron especialmente cruentos en España, Canadá y el sur de California, destruyendo infraestructuras críticas y cobrándose decenas de vidas.

Económicamente, 2025 fue uno de los años más costosos de la historia en términos de desastres naturales. En Estados Unidos, fue el tercer año con mayor número de catástrofes que superaron los mil millones de dólares en daños, solo por detrás de los catastróficos 2023 y 2024. Este aumento en la frecuencia e intensidad de inundaciones, sequías y precipitaciones extremas está directamente vinculado a las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero, las cuales continuaron aumentando a lo largo de todo el año pasado.

El desafío de la neutralidad de carbono

La causa principal de este calentamiento sigue siendo la quema de carbón, gas natural y petróleo. A pesar de las advertencias científicas, el consumo global de combustibles fósiles se ha más que duplicado en los últimos 50 años. El informe de Copernicus destaca que el mundo se está acercando rápidamente al límite de seguridad del Acuerdo de París y que la probabilidad de pasar permanentemente el umbral de 1,5°C es casi inevitable.

Para Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, la cuestión ya no es si superaremos el límite, sino cómo gestionaremos el exceso de temperatura y sus consecuencias en las sociedades y los sistemas naturales. La transición hacia una energía limpia es la única vía para asegurar un futuro habitable, pero la inercia del sistema climático y el aumento constante de los principales gases de efecto invernadero sugieren que el mundo debe prepararse para una era de adaptación forzosa a condiciones climáticas extremas cada vez más severas.

Comentarios cerrados