Perseverance encuentra una playa en Marte y la evidencia definitiva de que las olas rompieron en el cráter Jezero

Alberto Noriega     10 febrero 2026     5 min.
Perseverance encuentra una playa en Marte y la evidencia definitiva de que las olas rompieron en el cráter Jezero

Rover Perseverance halla evidencia de playa antigua y olas en cráter Jezero, sugiriendo entorno habitable y lluvioso hace 3.500 millones años

El rover Perseverance de la NASA ha descubierto la evidencia más clara hasta la fecha de una antigua línea costera marciana, con playas formadas por el oleaje y rocas alteradas por el agua en el borde del cráter Jezero, según confirmó el 26 de enero de 2026 un equipo internacional liderado por el Imperial College London . El hallazgo de areniscas estratificadas con granos redondeados indica que las olas de un vasto lago erosionaron y retrabajaron el lecho rocoso local hace unos 3.500 millones de años, depositando capas arenosas a lo largo de la orilla . Este descubrimiento, sumado a la detección de minerales que requieren lluvias intensas y prolongadas para formarse, sugiere que Marte albergó un clima cálido y húmedo durante mucho más tiempo del que se creía, ampliando significativamente la ventana temporal en la que el planeta pudo ser habitable.

Olas sobre lava antigua

El análisis detallado de las imágenes capturadas por Perseverance entre 2023 y 2024 en la llamada «unidad Margin» revela una historia geológica compleja. Esta zona, rica en carbonatos, comenzó como roca ígnea formada a partir de magma o lava, pero su destino cambió radicalmente tras enfriarse . El agua subterránea, cargada de dióxido de carbono, circuló a través de las fracturas de la roca, alterando químicamente sus cristales originales y transformándolos en carbonatos de hierro y magnesio .

El profesor Sanjeev Gupta, del Imperial College, destaca la importancia astrobiológica de este proceso: «Este tipo de ambiente hidrotermal subterráneo es conocido por sustentar vida microbiana en la Tierra» . Posteriormente, la acción mecánica del agua superficial completó el escenario: las olas del lago Jezero golpearon estas rocas alteradas, rompiéndolas y puliendo sus fragmentos hasta convertirlos en los granos redondeados que hoy vemos fosilizados como una playa antigua . Este depósito se encuentra estratigráficamente por debajo del famoso delta fluvial de Jezero, lo que prueba que el lago existió y mantuvo condiciones estables mucho antes de que el río depositara sus sedimentos finales.

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Millones de años de clima húmedo

El descubrimiento de la playa se complementa con otra pieza crucial del rompecabezas climático: la identificación de caolinita, una arcilla blanca dispersa por todo el cráter. Investigadores de la Universidad de Purdue publicaron en diciembre de 2025 que este mineral requiere condiciones muy específicas para formarse: millones de años de lluvias intensas en un clima cálido y húmedo . En la Tierra, la caolinita es típica de suelos tropicales lavados por precipitaciones constantes; encontrarla en Marte desafía la imagen de un planeta que fue «húmedo pero frío» o solo episódicamente mojado.

Briony Horgan, profesora de ciencias planetarias en Purdue, afirmó que «se necesita tanta agua para formar esta arcilla que creemos que es evidencia de un antiguo clima más cálido y húmedo donde llovió durante millones de años» . Esto implica que el ciclo hidrológico marciano fue vigoroso y duradero, capaz de sostener grandes cuerpos de agua estables —el lago de Jezero se estima que tuvo el doble del volumen del lago Tahoe— y precipitación atmosférica regular, condiciones ideales para el desarrollo y mantenimiento de la vida.

El futuro incierto de las muestras

A pesar del éxito científico rotundo del rover en situ, la misión global enfrenta una crisis política. Perseverance ha recolectado y sellado núcleos de roca tanto de la playa (unidad Margin) como de la formación fangosa «Bright Angel», creando un archivo geológico sin precedentes que espera ser traído a la Tierra . Sin embargo, la misión Mars Sample Return (MSR), una colaboración entre la NASA y la ESA diseñada para recuperar estos tubos, se encuentra en el limbo después de que el Congreso de EE. UU. recortara drásticamente su financiamiento a principios de enero de 2026 debido a sobrecostos y retrasos.

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Esta incertidumbre pone en riesgo el retorno científico final. Aunque los instrumentos a bordo de Perseverance son sofisticados, no pueden igualar la capacidad de los laboratorios terrestres para detectar trazas de vida fosilizada o analizar isótopos con precisión . Alex Jones, investigador del Imperial College, insistió en que «el cráter Jezero continúa demostrando que es el lugar ideal para investigar la habitabilidad pasada», pero sin traer las muestras de vuelta, la respuesta definitiva sobre si hubo vida en esa playa marciana podría quedar fuera de nuestro alcance durante décadas.

La ventana de oportunidad

La confirmación de una playa antigua en Marte nos obliga a reimaginar nuestro vecino planetario no como el desierto rojo y estéril de hoy, sino como un mundo vibrante, con oleaje, lluvia y sistemas hidrotermales activos. Durante un periodo significativo de su historia, Marte se pareció mucho a la Tierra primitiva: un planeta azul donde el agua líquida esculpía el paisaje y la química prebiótica tenía todos los ingredientes necesarios para dar el salto a la biología.

El hecho de que estas condiciones persistieran durante millones de años, y no solo como eventos catastróficos breves, aumenta exponencialmente las probabilidades de que la vida tuviera tiempo para surgir y establecerse. Jezero no fue solo un charco efímero; fue un entorno habitable sostenido. Ahora sabemos que el escenario estaba listo y la obra pudo haber comenzado. La tragedia sería tener la evidencia encerrada en tubos de titanio sobre la superficie marciana y no tener la voluntad política o el presupuesto para ir a buscarla. La playa está ahí, esperando a los arqueólogos del futuro.

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