La sostenibilidad medioambiental no solo pasa por cumplir en nuestras rutinas las famosas tres erres: reducir, reutilizar y reciclar, sino por añadir una más, la de racionalizar, por ejemplo, el uso de los dispositivos eléctricos y crear una red de pequeños puntos móviles de intercambio energético.

Así lo piensan desde Nissan y, con programas como el Nissan Energy Share, se demuestra que, tan solo basta con invertir el esquema que tenemos del coche eléctrico como tomador de electricidad que acumula en sus baterías para usarla en su conducción, por el de ser un gestor energético que puede utilizar la energía eléctrica contenida en sus baterías para dotar de electricidad a, por ejemplo, el hogar o el puesto de trabajo.

La pieza clave, el nexo, es el coche eléctrico; son la red energética y el hogar, o el puesto de trabajo, las que deben cambiar sus roles: ofreciendo o tomando electricidad, dependiendo de la situación.

La casa donde el Nissan Leaf se convierte en el centro neurálgico

En la ciudad japonesa de Yokohama, Nissan muestra cómo sería “vivir” según el programa Nissan Energy Home: una casa modelo donde se reproduce y muestra esta interacción de doble dirección entre red eléctrica doméstica y coche eléctrico gracias a su programa Nissan Energy Share. Aquí, el coche eléctrico va más allá de su aparente única función como vehículo eléctrico que acumula y utiliza en el desplazamiento la electricidad a ser un dispensador eléctrico doméstico que favorece el ahorro energético y económico.

Con este sencillo enfoque bidireccional se plantea Nissan la expansión de los vehículos eléctricos más allá de su planteamiento como meros instrumentos en la movilidad de las personas. Pretende así integrarlos en la dinámica diaria de nuestras rutinas, de tal forma que el vehículo eléctrico almacena, comparte y reutiliza la electricidad.

Es cierto que, dentro del artículo sobre los consejos para sacar más partido a tu coche eléctrico, te sugerimos evitar recargar de forma habitual tus dispositivos electrónicos durante los desplazamiento en el coche, ya que reducen la cantidad de energía disponible, restando autonomía en el desplazamiento. Pero en este caso hablamos de replantear el uso del coche dentro del propio hogar, algo que, no hace tanto tiempo atrás, jamás hubiéramos pensado poder hacer.

Nissan Energy Share transforma el coche eléctrico en una pequeña central eléctrica

Como si de una pequeña central eléctrica se tratara, gracias al programa Nissan Energy Share, es posible concebir cada coche eléctrico como un acumulador móvil que ofreciera el mismo tipo de energía que lo pudiera hacer la red pública generada desde una central eléctrica.

Por ejemplo, en Tennessee, Estados Unidos, Nissan tiene un programa piloto por el que, a través de un acuerdo con una empresa, una flota de su nuevo Nissan Leaf provee a uno de los edificios de energía eléctrica procedente de los coches eléctricos. Esto ocurre cuando la electricidad es más costosa o existe una mayor demanda energética.

Gracias a la evaluación continua que el programa Nissan Energy Share hace del balance, en tiempo real, entre el uso y la demanda de electricidad en el edificio, puede reclamar que los acumuladores de los coches cedan la energía necesaria para cubrir el déficit o ayudar a ahorrar en la facturación mensual enviando energía cuando las tarifas son más costosas, además de liberar a la red pública de una carga que da fluidez y evitar sobrecargas al resto de usuarios.

Como decíamos, redefinir el concepto que tenemos del coche eléctrico promoverá una mayor eficiencia en el uso de la energía eléctrica y, ejemplos como el de Nissan, demuestran que es una realidad posible.