No es ningún secreto que, tanto fabricantes como concesionarios, tienen objetivos, mínimos y máximo que cumplir y también en materia medioambiental

La difusión mediante redes sociales de un documento supuestamente enviado por un fabricante a su red de concesionarios donde insta a bloquear la venta de coches híbridos y eléctricos pone de manifiesto que, al menos desde esta marca, prohíbe a los distribuidores integrantes de red de puntos la facturación y matriculación de coches eléctricos cien por cien y/o los híbridos enchufables con el fin de intentar frenar la venta de los coches más eficientes de su catálogo, al menos hasta 2020.

Este bloqueo parece que solo parece afectar coches que reducen total o sensiblemente las cotas de emisiones de CO2 de cara a cumplir con la normativa europea de 2020 ya que, por lo que se da a entender, el ejercicio de 2019 ya ha superado los máximos permitidos.

Las restricciones diferencian entre el caso de la facturación de coches y de la matriculación de vehículos nuevos. Esto supone almacenar los coches menos contaminantes hasta el 1 de enero con el fin de computar sus cotas homologadas en las del próximo año, entendiendo así que se dan por perdidas las del vigente.

¿Por qué no se matricularán nuevos coches electrificados hasta 2020?

En la práctica se sabe que las marcas utilizan los datos acumulados de ventas de coches para avanzar o frenar los números de los ejercicios venideros.

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La veracidad del texto enlazado no haría sino demostrar que los fabricantes «juegan» con las ventas y matriculaciones para ajustar los máximos anuales de tasas de emisiones de gases contaminantes o de efecto invernadero.

Ahorrar coche híbridoDesde hace años, las leyes que limitan la expulsión de los gases más nocivos para la salud y para el entorno asfixia a la industria automotriz que ha visto en los diferentes tipos de electrificación un balón de aire limpio para poder sostener y justificar la venta de versiones menos eficientes en el uso de los carburantes pero, sobre todo, cuyas emisiones sean menos modestas.

Por eso, jugando con los márgenes máximos que permite, en este caso, la Unión Europea a los constructores de coches, hay marcas que han visto cómo sus coches se acercan a los máximos permitidos o bien se guardan un margen para poder empezar el próximo ejercicio con un remanente que les permita jugar con la venta de según qué coches.

Entre los motivos que se alegan para que no se hayan cumplido los objetivos es la proliferación en la venta de SUV, coches que, por peso, medidas de los neumáticos usados y aerodinámica, aumentan el consumo de carburante y la producción media de gases de efecto invernadero respecto de turismos de mecánicas iguales o similares y, por otro lado, la demonización del gasóleo como causante de los males ambientales sufridos en los últimos años.