El sistema de carga ultra-rápida de GM permitirá cargar en 10 minutos la energía suficiente para recorrer 300 km

Una de las especificaciones más importantes a la hora de comprarse un coche eléctrico es, además de la capacidad de la batería, la velocidad de recarga. De hecho, si se cuenta con una buena infraestructura de puntos de carga, es incluso más importante la velocidad de recarga de la batería que su capacidad.

Buen ejemplo de ello, entre los vehículos que encontramos actualmente en el mercado, es el Hyundai Ioniq. El modelo coreano cuenta con una batería de inferior capacidad que la gran mayoría de sus competidores, tan solo 28 kWh. Sin embargo, es de los más eficientes del mercado -con menor consumo de energía para recorrer una misma distancia- y cuenta con un sistema de carga rápida que supera al de la mayoría de sus competidores. Estas ventajas le permiten recorrer largas distancias en menos tiempo que otros vehículos de la competencia -contando las paradas para recargar-, siempre y cuando se cuente con una buena infraestructura de puntos de carga.

Si el Hyundai Ioniq destaca por su eficiencia y velocidad de recarga, con una batería de capacidad algo justa, en el lado opuesto de la balanza se encuentra el Chevy Bolt EV de General Motors. Este vehículo cuenta con una batería de 70 kWh, más del doble que la del Ioniq. Sin embargo, muchos de los propietarios del Bolt EV se quejan de que la velocidad de carga de su batería no es todo lo rápida que debería.

La carga ultra-rápida de GM

Conocedor de este problema, en General Motors ya se han puesto a trabajar en el desarrollo de un nuevo sistema de carga rápida para futuros modelos de la marca, con el objetivo de poder recargar en tan solo 10 minutos la energía suficiente para recorrer 300 km.

Para alcanzar esta meta, la marca americana se ha asociado con Delta Americas. Juntos han iniciado este proyecto que se desarrollará durante los próximos 3 años y que, si todo sale bien, permitirá incorporar estos avances en los próximos vehículos eléctricos de General Motors. El fabricante americano asegura que en 2023 contará con 20 nuevos modelos eléctricos, por lo que contar con un sistema de carga ultra-rápida es vital.

El sistema de carga ultra-rápida que está desarrollando GM junto con Delta tendrá una potencia de 400 kW, que le permitirán recargar unos 300 km en 10 minutos. Este sistema incorporará distintas mejoras, como un nuevo transformador de estado sólido con un peso total cuatro veces inferior a los actuales, ocupando además la mitad de espacio. Adicionalmente mejorará también la eficiencia, logrando una transferencia de energía de la red a la batería del vehículo que alcanzará el 96.5 por ciento.

Lo que está por venir

Los mayores esfuerzos de los fabricantes de vehículos eléctricos durante los próximos años van a ir enfocados precisamente en el desarrollo de estos sistemas de carga ultra-rápida. Según Sam Abuelsamid, analista de Navigant Research, los fabricantes van a tratar de replicar, en la medida de lo posible, lo sencillo y rápido que resulta llenar un deposito de gasolina. Esto es, en su opinión, especialmente importante para todos aquellos que viven en grandes ciudades, ya que es más probable que vivan en pisos o apartamentos sin un garaje con su propio punto de carga. Para todos estos usuarios poder cargar rápidamente mientras realizan algunas gestiones, o acuden al centro comercial, es de especial importancia y hará posible que puedan abandonar su viejo vehículo con motor de combustión interna por uno eléctrico.