Google compite con Duolingo y lanza su propio profesor de idiomas con Gemini

Google Translate lanza traducción en tiempo real mejorada y un modo de aprendizaje con IA, desafiando a Duolingo en el mercado global de idiomas.
Google acaba de anunciar dos funciones revolucionarias para su app Translate: traducción en tiempo real potenciada por IA y un modo de aprendizaje personalizado. La compañía busca posicionarse directamente contra Duolingo y otros gigantes del aprendizaje de idiomas. El nuevo sistema, impulsado por el modelo Gemini, adapta ejercicios de escucha y conversación a cada usuario. Con este paso, Google entra de lleno en un mercado valorado en más de 220.000 millones de dólares.
IA que enseña idiomas como un profesor real
Las herramientas de traducción están evolucionando hacia verdaderos tutores inteligentes. El nuevo modo “Practice” de Google Translate no solo traduce, sino que enseña: plantea conversaciones simuladas, ajusta ejercicios según el nivel del usuario y guía la pronunciación con pistas de voz generadas por IA.
El usuario puede elegir entre cuatro niveles de dominio —desde Just starting hasta Advanced— y enfrentarse a situaciones cotidianas como pedir comida o resolver un problema en el trabajo. Cada interacción incluye elementos de escucha activa y práctica oral con retroalimentación inmediata.
Según Google, el sistema fue desarrollado con expertos en lingüística y se basa en los últimos estudios sobre adquisición de lenguas. En su fase beta, estará disponible para hablantes de inglés que aprenden español y francés, y para hispanohablantes, francófonos y lusoparlantes que practican inglés. Se lanza desde ya para usuarios de Android e iOS, y los primeros rastros del código ya se habían detectado en abril, lo que indica meses de trabajo silencioso.
Con esta jugada, Google convierte a Translate en mucho más que una herramienta de traducción: lo transforma en una plataforma de aprendizaje adaptativo que puede crecer con el usuario.
Traducción en tiempo real más fluida e inteligente
La segunda gran mejora es su función de traducción en vivo bidireccional, ahora optimizada con IA para conversaciones naturales. Ya no se trata de traducir frases sueltas, sino de mantener un diálogo fluido, incluso en entornos ruidosos o con acentos diversos.
El sistema reconoce pausas, entonaciones, ruidos de fondo y cambios de idioma, todo en tiempo real. Funciona en más de 70 idiomas, entre ellos árabe, hindi, coreano, tamil y español. El usuario solo tiene que pulsar “Live Translate”, seleccionar los idiomas y empezar a hablar; el sistema genera audio traducido y subtítulos en pantalla.
Actualmente disponible en Estados Unidos, México e India, la herramienta mejora notablemente el antiguo “modo conversación”, haciéndolo útil en situaciones reales como en un aeropuerto, un restaurante o en emergencias.
Estas funciones están disponibles dentro de la misma app de Google Translate, lo que supone una ventaja enorme frente a apps que requieren instalaciones separadas o pagos desde el principio. Google quiere que aprender y comunicarse sea tan accesible como buscar en internet.
Un golpe directo al corazón de Duolingo
El movimiento de Google tiene un claro objetivo: competir por el trono del aprendizaje digital de idiomas. Duolingo, con 748 millones de dólares en ingresos y 14,3 millones de descargas mensuales, lidera el mercado… por ahora.
La reacción no se ha hecho esperar. En una publicación reciente titulada “Is Google Translate wrong?”, Duolingo destacó que traducir no es lo mismo que aprender y criticó los sistemas de traducción por “no ayudarte a mantener conversaciones reales ni entender la cultura”.
Sin embargo, Google está jugando otra partida: su ventaja no está solo en la tecnología, sino en la enorme base de usuarios ya cautiva. Translate, Search, Lens y Circle to Search traducen un billón de palabras al mes. Al convertir ese hábito diario en una oportunidad de aprendizaje, puede absorber a usuarios que jamás considerarían instalar una app educativa separada.
Aún no hay información oficial sobre modelos de pago, pero algunas pantallas muestran potenciales niveles premium, lo que indicaría una futura estrategia freemium. De confirmarse, seguiría la línea de Spotify, Canva y la propia Duolingo, donde lo básico es gratis pero las funcionalidades avanzadas se reservan para quienes pagan.
¿Y si Google no quiere ganar, sino redefinir?
No se trata solo de vencer a Duolingo, sino de reconfigurar por completo cómo entendemos el aprendizaje de idiomas. Google no está construyendo una app escolar, está inyectando IA educativa en herramientas cotidianas: buscadores, cámaras, micrófonos, asistentes personales.
Mientras Duolingo gamifica el lenguaje con un búho y rachas diarias, Google apuesta por una experiencia integrada y sin fricción: el mismo entorno donde ya buscas, traduces o haces videollamadas, ahora también te enseña a hablar otro idioma.
Esto no es una app más, es un cambio de paradigma. Si la estrategia funciona, no solo sacudirá el mercado de los idiomas: podría transformar la educación informal tal como la conocemos. Y ese, más que competir con un búho verde, es el verdadero final del juego.
Comentarios cerrados