La IA ya no es teoría: el 31% de empresas admite que eliminó empleos en 2025 por la automatización

Alberto Noriega     5 febrero 2026     5 min.
La IA ya no es teoría: el 31% de empresas admite que eliminó empleos en 2025 por la automatización

Encuesta revela que 31% de empresas redujo plantilla por IA en 2025. Amazon y Microsoft lideran recortes mientras UK muestra impacto severo.

La inteligencia artificial ha pasado de ser una promesa de eficiencia a una causa directa de desempleo operativo: el 31% de las empresas redujo su plantilla en 2025 debido a la adopción de IA, según revela una encuesta del Chief Executive Financial Performance Benchmarks Report publicada esta semana. La tecnología se ha consolidado como la tercera razón más citada para recortes de personal, solo por detrás de cambios en ingresos e iniciativas de reducción de costos, desplazando a factores tradicionales como fusiones o reestructuraciones. Este dato llega en una semana crítica donde Amazon confirmó la eliminación de 16.000 empleos corporativos adicionales (30.000 desde octubre) y Microsoft reportó recortes de 15.000 puestos, con ambos gigantes tecnológicos vinculando explícitamente estas decisiones a eficiencias generadas por la IA y la necesidad de estructuras más ágiles.

Reino Unido: la advertencia adelantada

Mientras en Estados Unidos el debate a veces se diluye en cifras macroeconómicas estables, el Reino Unido ha emergido como una señal de alerta temprana sobre la disrupción laboral severa. Una investigación de Morgan Stanley publicada esta semana encontró que las empresas británicas sufrieron una pérdida neta de empleo del 8% atribuible a la IA durante el último año, aproximadamente el doble del promedio internacional.

La paradoja es que estas pérdidas ocurrieron a pesar de que las empresas británicas lograron ganancias de productividad del 11,5% gracias a la IA, una cifra casi idéntica a la de sus pares estadounidenses. La diferencia clave radica en la reinversión: mientras las firmas de EE. UU. utilizaron esas ganancias para crear más empleos de los que eliminaron en otras áreas, los empleadores británicos fueron mucho menos propensos a aumentar la contratación compensatoria, provocando caídas netas agudas. El informe destaca que los puestos de inicio de carrera (2-5 años de experiencia) y roles como desarrolladores de software y consultores han sido los más afectados, cerrando vías tradicionales de ascenso profesional.

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Gigantes tecnológicos confirman el cambio

En el sector corporativo estadounidense, la narrativa de «IA como copiloto» está dando paso a «IA como reemplazo parcial». Satya Nadella, CEO de Microsoft, reveló que la IA ahora escribe entre el 20% y el 30% del código de la compañía, un dato que contextualiza los 15.000 despidos realizados en 2025 mientras la firma invertía $80.000 millones en infraestructura de centros de datos para IA. La empresa está pivotando de «fábrica de software» a «motor de inteligencia», reasignando recursos masivamente.

Por su parte, Amazon está ejecutando una reestructuración agresiva bajo el CEO Andy Jassy para operar «como la startup más grande del mundo», eliminando capas de gestión burocrática que la IA hace redundantes. Jassy ha sido explícito en comunicaciones internas sobre que la compañía necesitará menos personal corporativo en el futuro debido a estas ganancias de eficiencia. En el sector fintech, Klarna ha sido quizás el caso más radical, reduciendo su fuerza laboral en un 40% (de 5.000 a 3.000 empleados) mediante una combinación de congelación de contrataciones y atrición natural, mientras sus herramientas de IA asumen cargas de trabajo equivalentes a cientos de empleados.

El debate sobre la magnitud real

A pesar de estos casos de alto perfil, los economistas piden cautela al extrapolar. La firma Challenger, Gray & Christmas atribuyó 54.836 despidos en EE. UU. directamente a la IA en 2025, una cifra significativa pero que representa apenas el 5% de los más de 1,1 millones de recortes totales anunciados ese año. De hecho, el «Efecto DOGE» (recortes gubernamentales y regulatorios) fue citado como causa de casi 300.000 despidos, superando con creces a la IA.

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Un estudio del Budget Lab de la Universidad de Yale analizó datos del mercado laboral entre 2022 y 2025 y encontró «poca evidencia de pérdidas de empleo generalizadas impulsadas por IA» a nivel macro, sugiriendo que la exposición a la IA no se ha traducido aún en desempleo masivo agregado y que los salarios en profesiones expuestas no han colapsado. Esto sugiere que, fuera del sector tecnológico y de servicios digitales, muchas empresas podrían estar usando la etiqueta «IA» para justificar recortes que en realidad responden a presiones de costos o correcciones post-pandemia.

Eficiencia vs. Empleo: el nuevo cálculo

Lo que parece indiscutible es que la IA está permitiendo a las empresas hacer más con menos, rompiendo la correlación histórica entre crecimiento de ingresos y crecimiento de plantilla. Marc Benioff, CEO de Salesforce, confirmó que sus agentes de IA («Agentforce») ahora gestionan el 50% de las interacciones con clientes, lo que permitió reducir el staff de soporte de 9.000 a 5.000 personas sin degradar el servicio (según métricas internas). De manera similar, IBM reemplazó «varios cientos» de roles de RR.HH. con su agente AskHR, que automatiza el 94% de tareas rutinarias, aunque la empresa enfatiza que el empleo total creció al reinvertir esos ahorros en roles de ingeniería y ventas.

De cara a 2026, la incertidumbre domina. Aunque el 53% de las empresas planea aumentar su plantilla general (la mayoría por debajo del 10%), el hecho de que un tercio ya esté recortando por IA sugiere una bifurcación: crecimiento en roles estratégicos/técnicos y contracción en operativos/administrativos. Si la tendencia del Reino Unido se contagia a otras economías avanzadas, 2026 podría ser el año donde la productividad impulsada por IA empiece a divergir visiblemente de la creación de empleo, planteando desafíos estructurales para el mercado laboral que van más allá de los ciclos económicos habituales.

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