La revolución Optimus: Nvidia prevé un mercado de billones de dólares para los humanoides de Tesla

Alberto Noriega     7 enero 2026     4 min.
La revolución Optimus: Nvidia prevé un mercado de billones de dólares para los humanoides de Tesla

Jensen Huang (Nvidia) respalda a Tesla Optimus como una oportunidad multimillonaria. Analizamos la carrera robótica entre Tesla, China y las startups de IA.

El CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha desatado una ola de optimismo este inicio de 2026 al calificar al robot humanoide Tesla Optimus como una oportunidad «gigantesca» y «revolucionaria». Durante la reactivación de una entrevista estratégica, Huang destacó que la capacidad manufacturera de Tesla es la clave para liderar un mercado que el Royal Bank of Canada valora en 9 billones de dólares para 2050. Mientras Tesla se prepara para escalar su producción hasta las 100.000 unidades a finales de 2026, la industria se enfrenta al reto de reducir costes por debajo de los 20.000 dólares por unidad y superar la creciente competencia de fabricantes chinos como BYD y Agibot.

El respaldo del gigante de los chips

La validación de Jensen Huang no es casual; Nvidia es el motor detrás de la inteligencia artificial que hace posible que un robot navegue por el mundo físico. Según Huang, Tesla no es solo una empresa de coches, sino una potencia de robótica e ingeniería de clase mundial. El CEO de Nvidia subrayó que proyectos como el coche autónomo, el chatbot Grok y Optimus están interconectados por una arquitectura de supercomputación compartida. Un ejemplo de esta sinergia es la instalación Colossus de xAI, que utiliza 200.000 GPUs de Nvidia para entrenar los modelos de lenguaje que darán «cerebro» a los robots.

Para Huang, los humanoides están «a la vuelta de la esquina» debido a que Tesla ya domina la producción en masa de hardware complejo. Esta experiencia le da una ventaja competitiva frente a laboratorios de investigación puros, permitiéndole pasar del prototipo a la cadena de montaje a una velocidad sin precedentes. Se espera que la versión Gen 3 de Optimus sea revelada en el primer trimestre de 2026, prometiendo mejoras en destreza y autonomía que podrían cambiar las reglas del juego en las fábricas de todo el mundo.

Tesla Bots

Cifras de una industria de ciencia ficción

Las proyecciones para el sector de los humanoides han alcanzado niveles astronómicos a medida que entramos en 2026. Los analistas prevén un despliegue masivo que afectará a todos los sectores de la economía global:

  • Morgan Stanley: Estima un mercado de 5 billones de dólares con 1.000 millones de robots en uso para mediados de siglo.

  • Royal Bank of Canada: Eleva la cifra a 9 billones de dólares, señalando que China absorberá el 60% de la demanda global.

  • Tesla: Apunta a producir entre 50.000 y 100.000 unidades anuales para finales de este año.

El reciente hito del Optimus Gen 2, capaz de trotar suavemente a 8,3 km/h (5.2 mph), demuestra que el hardware está alcanzando la fluidez necesaria para operar en entornos humanos. Sin embargo, el verdadero reto financiero es el coste: Musk pretende llevar el precio de fabricación por debajo de los 20.000 dólares, situando al robot en un rango de precio similar al de un coche económico, lo que permitiría un retorno de inversión casi inmediato para las empresas que busquen automatizar tareas repetitivas o peligrosas.

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La gran muralla robótica y la competencia global

Tesla no camina sola en este sendero. China ha identificado la robótica humanoide como una prioridad nacional, con más de 150 empresas trabajando actualmente en tecnologías similares. Gigantes como BYD y la startup Agibot están acelerando sus ciclos de desarrollo para inundar el mercado con miles de unidades en 2025-2026. Esta saturación ha llevado a la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China a advertir sobre una posible burbuja tecnológica, instando a las empresas a centrarse en la innovación real y no solo en la réplica de modelos existentes.

En Estados Unidos, startups como Figure y Agility Robotics también están atrayendo inversiones multimillonarias. Agility Robotics ya ha construido una fábrica con capacidad para producir 10.000 robots «Digit» al año. La competencia se centra ahora en tres frentes: la destreza manual (capacidad para manipular objetos pequeños), la seguridad en entornos dinámicos (interacción con humanos) y la eficiencia de la batería para turnos de trabajo completos.

Un futuro automatizado

La convergencia de la visión por computadora de Nvidia y la capacidad de fabricación de Tesla está creando un ecosistema donde el trabajo físico podría dejar de ser un cuello de botella para el crecimiento económico. Si Optimus logra integrarse con éxito en las líneas de producción de Tesla este año, como paso previo a su venta externa, habremos cruzado el umbral hacia una nueva revolución industrial. La IA ya no solo escribe código o genera imágenes; ahora tiene manos y piernas para ejecutar tareas en el mundo real.

Desde Driving Eco, observamos este avance con cautela y fascinación. La robótica a gran escala tiene el potencial de optimizar la eficiencia energética y reducir los residuos en la fabricación, pero también plantea interrogantes profundos sobre el futuro del empleo y la seguridad operativa. El 2026 será recordado como el año en que los humanoides dejaron de ser una curiosidad de laboratorio para convertirse en activos estratégicos de billones de dólares en el balance de las potencias mundiales.

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