Un alto ejecutivo de BMW cree que el coste de las baterías no se reducirá por culpa de un elemento esencial en su fabricación

Si justo en una entrada anterior comentábamos que el objetivo de Volkswagen es popularizar el vehículo eléctrico, logrando que en pocos años su precio no sea superior al de un diésel equivalente, en BMW no parecen tener las ideas tan claras.

Klaus Frölich, uno de los altos ejecutivos de BMW, recientemente expresaba sus dudas sobre la posible reducción del coste de las baterías durante los próximos años. Tras una larga argumentación Frölich concluía asegurando que el coste de los vehículos eléctricos nunca va a ser inferior al de los vehículos con motor de combustión.

Estas palabras llaman especialmente la atención, ya que no provienen de una persona que tenga antipatía o sea enemiga del vehículo eléctrico. De hecho, Frölich ha jugado un papel importante en el desarrollo del BMW i3, y también del BMW i8.

El coste de las baterías penaliza al vehículo eléctrico

En su argumentación, Frölich destaca que el principal culpable del elevado coste de cualquier vehículo eléctrico va a ser siempre su batería. Así, el coste por kWh puede fluctuar entre los 100 y los 150 euros, pero considera muy complicado que llegue a ser menor. Esto significa, según sus propias palabras, que el coste de la batería de un vehículo eléctrico con una batería de entre 90 y 100 kWh va a ser siempre elevado. En el mejor de los casos no bajará de los 9000 euros, solo la batería.

Frölich concluye asegurando que la realidad es muy simple, “puedes fabricar coches enteros con motor de combustión solo con lo que cuesta la batería de un eléctrico“. Considera además que el coste de las baterías va a seguir siendo alto, incluso aunque se aprovechen las economías de escala. Esto va a ser así ya que la fabricación de baterías de iones de litio requiere de un elemento esencial: el cobalto.

La culpa es del cobalto

Frölich considera que, cuando todos los fabricantes se lancen a producir vehículos eléctricos en masa, el precio del cobalto lógicamente no se va a reducir, se va a incrementar considerablemente por la alta demanda. Considera, por tanto, que pensar que el coste de los vehículos eléctricos va a ser inferior al de los que cuentan con un motor de combustión en no mucho tiempo es una locura.

Durante la presentación el mes pasado del BMW iNEXT, el fabricante alemán anunció que había desarrollado sus propias baterías. Fabricadas por la compañía China CATL tras un acuerdo de colaboración, estas baterías serán las que emplearán los vehículos eléctricos que comercialice BMW en un futuro próximo. Frölich cuenta, por tanto, con información de primera mano. Las dificultades y toda la experiencia que haya obtenido en el desarrollo de estas baterías es lo que, quizás, le haya podido llevar a realizar estas afirmaciones.

Una visión muy distinta del futuro

En el otro lado de la moneda, otras compañías como Tesla continúan mejorando su tecnología con el objetivo de reducir cada vez más la utilización de cobalto en la fabricación de baterías. De hecho, el propio Elon Musk, CEO de Tesla, ha llegado a asegurar que en un futuro próximo eliminarán por completo el uso de cobalto en sus baterías. Así mismo, Musk también aseguró que cada vez están acercándose más al coste de 100 dólares por kWh en sus baterías -lo que sería unos 87 euros por kWh-. No solo eso, cree además posible que en el futuro este coste podría reducirse aún más.

Solo el tiempo dirá cuál de estas dos visiones sobre el futuro del vehículo eléctrico es más acertada.