A veces las cosas no son lo que parecen, la explicación de un incidente en el que un Model S acabó en llamas es tan sorprendente como inesperada

Aunque según Tesla la probabilidad de que uno de sus vehículos acabe siendo pasto de las llamas es diez veces menor que la de un coche convencional con motor de combustión, en algunas ocasiones este tipo de incidentes se producen. Cuando esto ocurre, un buen número de medios de comunicación suelen prestar atención, obviando por completo cuando sucede lo mismo con un vehículo con motor de combustión, ya que este último caso no es noticia.

Esto puede crear la percepción al espectador de que los vehículos con sistema de propulsión eléctrico son más propensos a este tipo de incidentes, al emplear baterías de alta capacidad, cuando la realidad es que estadísticamente son más seguros. Siempre que se produce uno de estos incidentes lo más prudente es esperar a los resultados de la investigación, sin sacar conclusiones precipitadas. Prueba de ello es el curioso caso que relatamos a continuación.

Hace cuatro años, cuando Tesla comenzaba a ganar popularidad tras el lanzamiento del Model S, aparecieron varias noticias relacionadas con incendios que se habían producido en algunas unidades del nuevo eléctrico de la firma americana. Estas informaciones sembraron por entonces la duda sobre si esta nueva tecnología era realmente segura.

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Uno de estos casos ocurrió el 31 de diciembre de 2014. El propietario de un recién estrenado Model S alegó entonces que su vehículo había acabado en llamas de forma totalmente inesperada cuando volvía de camino a casa después de que Tesla se lo entregase. Este caso ocupó las portadas de diversos medios, ya que resultaba bastante sorprendente al tratarse de un vehículo completamente nuevo sin apenas uso.

Una demanda revela todo lo ocurrido

Ahora, casi cuatro años después, han salido a la luz todos los detalles sobre este caso, al revelarse una demanda que el propietario del Model S presentó contra Tesla.

John Schneider, el propietario, describió lo ocurrido aquel día del siguiente modo:

Según iba conduciendo en el área de Pittsburgh (Pennsylvania), la parte de atrás del vehículo se llenó de humo y comenzó a arder, precisamente donde se encuentran algunas de las celdas de la batería. Inmediatamente detuve el coche y salí para ver qué es lo que estaba ocurriendo, mientras todo seguía ardiendo“. Schneider afirmó además que las llamas eran visibles incluso desde fuera del coche. Como consecuencia de este incidente el coche quedó gravemente dañado y resultó irrecuperable.

No era el primer caso de un Model S que acababa en llamas

Por aquel entonces, tras haberse producido algunos incendios en otros Model S, en Tesla estaban especialmente alerta para tratar así de evitar la mala publicidad que esto podía generar. El mismo día del incidente un representante de la compañía se puso en contacto con Schneider y varios ingenieros acudieron para hacerse cargo del vehículo e iniciar una investigación.

En menos de una semana, Tesla ofreció a Schneider hacerse cargo de los gastos de alquiler de otro vehículo temporal, así como también entregarle un nuevo Model S con garantía extendida. Todo ello a cambio de que no se hiciese más publicidad de este caso. Schneider aceptó y firmó.

Sin embargo, la historia no acabó aquí, ya que unas semanas después Tesla finalizó la investigación de este incidente y como consecuencia envió a Schneider una carta en la que le informaba que el acuerdo al que habían llegado había sido rescindido. La investigación realizada por los ingenieros de Tesla concluía que el incendio se había producido por una bala que había sido disparada en el interior del propio vehículo.

Tesla ha determinado que el causante de este incidente fue una bala disparada a la batería desde el interior de la cabina de pasajeros del propio vehículo“.

La rescisión del acuerdo por parte de Tesla llevó a Schneider a interponer una demanda que, ahora, ha salido a la luz y nos ha permitido conocer todo este asunto. Al parecer Schneider llegó finalmente a un nuevo acuerdo con Tesla al margen de la justicia y se archivó el caso, aunque se desconocen las condiciones del acuerdo.

Insinuaciones equivocadas

En cualquier caso, el incendio de la batería si ésta recibe el impacto de una bala, entra dentro de lo normal y resulta completamente entendible. Años después, ha quedado más que claro que las insinuaciones de algunos medios, que sugerían que el uso de baterías en vehículos podía ser algo arriesgado, estaban completamente fuera de lugar. Pero claro, de lo que dijeron entonces ya no se acuerda ahora nadie.