El policía confundió la pantalla central del Tesla Model 3 con un ordenador portátil instalado sobre el salpicadero

Tesla ha entrado en el sector de la automoción cambiando muchas ideas preestablecidas. Algo que no es extraño si tenemos en cuenta que, para muchos, la compañía americana no es realmente una compañía de automóviles al uso, sino una empresa tecnológica que aplica sus innovaciones en los automóviles que fabrica.

Aunque es algo que aún está por ver, es bastante probable que dentro de 10 o 15 años miremos atrás y veamos al Model 3 como ese cambio disruptivo en el sector del automóvil que Tesla pretende a día de hoy que sea.

El uso de un sistema de propulsión completamente eléctrico con una autonomía más que respetable, la continua evolución hacia la conducción autónoma, la mayor importancia del software respecto al hardware, o el control de prácticamente todas las funciones del vehículo desde su pantalla central sin botones físicos; convierten a los vehículos de Tesla en algo completamente distinto a lo habitual.

Tanto es así que, en ocasiones, puede llegar incluso a provocar situaciones cómicas por el desconocimiento de algunas personas poco preocupadas por las últimas innovaciones tecnológicas.

Este ha sido el caso del conductor de un Tesla Model 3 en Estados Unidos, obligado a echarse a un lado de la carretera por la policía por culpa de la enorme pantalla central de su vehículo. En el vídeo que puedes encontrar a continuación, subido recientemente a YouTube, es posible escuchar toda la conversación de esta cómica situación que probablemente acabe haciéndose viral.

Todo empieza, como ocurre siempre cuando te para la policía; con la cara de sorpresa del conductor que, con toda seguridad, en ese momento estaría preguntándose qué es lo que había hecho mal. Esa extrañeza pronto se convirtió en risa cuando el policía le advirtió literalmente de que no estaba permitido montar el ordenador portátil sobre el salpicadero del coche. Hay que tener en cuenta que los coches de policía en Estados Unidos montan un ordenador en el salpicadero para acceder a información relevante.

El conductor, entre risas, no tuvo mejor idea que pedirle que le ayudase a quitarlo. Aclarándole inmediatamente que eso no iba a ser posible porque esa pantalla venía así de serie con el coche y que, además, con esa pantalla controlaba la mayor parte de las funciones del vehículo.

La reacción del policía ante tal descubrimiento no fue otra que interesarse por semejante innovación, preguntándole por las posibilidades que ofrecía esa enorme pantalla central. Finalmente acaba pidiéndole disculpas por haberle detenido sin motivo, y todo acaba como una anécdota graciosa que contar y con la que seguro que este propietario de un Tesla Model 3 va a obtener un buen número de visitas en YouTube.