Probamos el nuevo Nissan Leaf y descubrimos lo mucho que ha mejorado en todas las líneas respecto a su predecesor.

El Nissan Leaf lleva en el mercado desde el año 2010. Es por tanto uno de los coches eléctricos más veteranos del mercado, junto al Renault Zoe y al BMW i3. En octubre de 2017 llegó al mercado la segunda generación de este compacto eléctrico, y se ha convertido en uno de los EV más interesantes del mercado por su buena relación calidad/precio. En Driving Eco lo hemos probado durante una semana y estas son nuestras conclusiones:

Prestaciones y chasis mejorados

Nissan Leaf

Lo primero que notas al pisar el acelerador, es que el nuevo nuevo Nissan Leaf tiene bastante más empuje que su predecesor. El compacto estrena un nuevo motor eléctrico con 150 CV de potencia (casi 40 CV más que el anterior modelo) y 320 Nm de par motor, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos (antes lo hacía en 9,8 segundos).

Al igual que ocurre en la mayoría de coches eléctricos, la aceleración del nuevo Nissan Leaf es instantánea. Con este coche, el hecho de salir el primero en los semáforos apenas supone un reto. Su arrancada es bastante superior a la de la mayoría de coches de combustión que verás por la calle. Pero sus prestaciones no solo han mejorado en este aspecto (la aceleración), el nuevo Nissan Leaf recupera velocidad mucho mejor que su antecesor, lo que lo convierte en un vehículo más capaz en carretera, donde también se sitúa por encima de la media respecto a los vehículos de combustión. Eso sí, su velocidad máxima está limitada a 144 km/h.

Nissan Leaf

El chasis del nuevo Nissan Leaf también ha recibido una serie de mejoras que lo convierten en un vehículo muy eficiente en el apartado dinámico. Que nadie nos malinterprete, el nuevo Leaf no es un coche de enfoque deportivo, pero nos ha sorprendido muy gratamente la estabilidad con la que negocia las curvas. Además, el coche ha pasado de pesar 1.591 kg a 1.535 kg, 56 kg de ahorro que se notan en la conducción y en la autonomía del coche.

Autonomía: 250 km reales

Nissan Leaf

Las cifras de autonomía del Nissan Leaf han mejorado notablemente respecto a su predecesor, gracias entre otras cosas a su nueva batería de iones de litio de 40 kWh de capacidad. Estas son las diferencias entre el modelo actual y el anterior:

  • Nissan Leaf de segunda generación (40 kWh): 400 km (ciclo NEDC), 285 km (ciclo WLTP), unos 250 km reales.
  • Nissan Leaf de primera generación (30 kWh): 250 km (ciclo NEDC), unos 150 km reales.

Hablar de cifras de autonomía concretas resulta un tanto complicado hoy en día. La autonomía facilitada por el actual ciclo de homologación (WLTP) ha mejorado respecto al anterior protocolo NEDC, pero siguen habiendo aspectos que se escapan al control del actual ciclo. Por este motivo, la única manera de saber la autonomía real de un coche eléctrico es probándolo en diferentes situaciones.

Nissan Leaf

Tras una semana a los mandos del nuevo Nissan Leaf, hemos obtenido un autonomía de 250 km reales, alternando una conducción urbana y en carretera, y un consumo medio de 16 kWh. Para conseguir dicha autonomía, no es necesario practicar una conducción excesivamente conservadora, basta con no abusar del acelerador en las arrancadas o recuperaciones. Si activamos el modo ECO (reduce considerablemente las prestaciones del coche) y conducimos exclusivamente por ciudad, podríamos obtener una autonomía más cercana a los 300 km. No obstante, si utilizamos el coche para desplazarnos por carretera, el consumo puede bajar hasta los 200 km.

Opciones de recarga: hasta el 80 % de la batería en 40 minutos

Nissan Leaf

El nuevo Nissan Leaf cuenta con tres opciones de recarga:

  • Recarga a 3 KW (enchufe doméstico): unas 16 horas
  • Recarga a 8 KW: entre 6 y 8 horas
  • Recarga a 50 kW (ChaDeMo): 80 % de la batería en unos 40 minutos

A diferencia de otros modelos como el Renault Zoe, el nuevo Nissan Leaf cuenta con la opción de recarga rápida ChaDeMo. El único problema de esta opción, es que las baterías del compacto japonés cuentan con un sistema de refrigeración por aire, lo cual no reduce suficientemente la subida de temperatura ocasionada por la recarga rápida (a mayor temperatura se reduce la velocidad de recarga), algo que sí consigue con mayor efectividad la refrigeración líquida que incorporan, por ejemplo, los  modelos de Tesla. En cualquier caso, el Nissan Leaf es capaz de recargar su batería a una velocidad de hasta 50 kWh con la recarga ChaDeMo.

Lo último en tecnología

El nuevo Nissan Leaf introduce algunas de las tecnologías más avanzadas del mercado. Entre ellas destacan los sistemas E-Pedal y Pro-Pilot. El primera de ellos, aumenta la retención del motor al soltar el pie acelerador, lo que permite que el pedal del freno sea innecesario en la mayoría de los casos. Gracias a este sistema, el coche aprovecha al máximo la frenada regenerativa, lo cual optimiza tanto el consumo como la autonomía del mismo.

Nissan Leaf

Por otro lado, el coche incorpora el innovador sistema Pro-Pilot, una tecnología de conducción autónoma nivel 3 que, entre otras cosas, incorpora un control de crucero adaptativo. Esta última función utiliza una serie de cámaras y sensores para regular la  velocidad (acelerando y frenando de forma autónoma) y la dirección cuando circulamos por un carril de la autopista. El sistema es muy cómodo en los atascos y tiene una gran efectividad a la hora de detectar los obstáculos que rodean al vehículo, ya sean otros coches, viandantes o elementos de la vía (poster, muros, etc). Tal vez, eso sí, haya otros coches donde el sistema de mantenimiento de carril sea más eficaz. En algunas curvas cerradas, el control de crucero pierde la senda del carril y se precisa de una mayor intervención por parte del conductor.

Nissan Leaf

En cualquier caso, la participación del conductor es clave en todas las fases en las que opera el control de crucero adaptativo, no olvidemos que todavía estamos en el nivel 3 de conducción autónoma, una fase en la que el conductor debe estar con las manos en el volante en todo momento y atento a los posibles fallos que pudiera cometer el sistema de conducción autónoma.

Gran habitabilidad y buenos acabados

Nissan Leaf

El Nissan Leaf es un coche de cinco plazas que mide 4.480 mm de longitud y 2.700 mm de distancia entre ejes (anchura). Su máximo rival, el Renault Zoe mide 4.084 metros y su distancia entre ejes es de 2.588 mm, mientras que un compacto convencional como el Seat Leon mide 4.282 mm de largo y tiene una distancia entre ejes de 2.639 mm. Hablamos por tanto de un coche compacto con una carrocería de gran tamaño que se acerca casi más al segmento de las berlinas que al de los vehículos compactos. ¿Cómo se traduce esto en el interior? Al entrar, nos encontramos con unas cómodas plazas traseras que ofrecen bastante espacio libre para las piernas de los pasajeros. Por poner un ejemplo, nuestro compañero Yago mide 1,84 metros y al sentarse le sobra media palma entre las rodillas y el asiento delantero. El maletero del coche también ha ganado espacio en esta segunda generación del Nissan Leaf: antes la capacidad era de 370 litros y ahora ha crecido hasta los 435 litros.

Nissan Leaf

Respecto a los acabados del interior, el coche ofrece mejores materiales que su predecesor y una calidad percibida bastante superior, especialmente en el salpicadero y la consola central. El volante también ha recibido un diseño más moderno y tecnológico, así como la pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento.

Precio y rivales: desde 32.800 euros

En estos momentos, el nuevo Nissan Leaf en su versión más básica, Acenta está disponible desde 32.800 euros (precio de configurador financiando el coche con RCI Banque). No obstante, por 200 euros más (33.000 euros) puedes optar por la variante N-Connecta, la cual incluye de serie el sistema ProPilot, una cámara de visión 360 º para facilitar las maniobras de aparcamiento y llantas de 17 pulgadas, entre otras cosas.

El nuevo Nissan Leaf se sitúa por precio entre el Hyundai Ioniq (desde 33.000 euros) y el Renault Zoe (28.100 €), dos de sus grandes rivales en el mercado. El compacto japonés tiene mejores acabados y habitabilidad que el Renault Zoe, pero la calidad del interior está algo por debajo del Ioniq. A nivel de autonomía, los tres vehículos están a la par.