Prueba Subaru Xv Eco Bi Fuel (12)

Conducimos un crossover compacto y con mecánica de gasolina y GLP de la firma japonesa de las Pléyades, a prueba, el Subaru XV Eco Bi-Fuel

Subaru es una marcar de culto. En países como Japón su presencia en las calles y carreteras es significativa pero en otros, como España, cuesta cruzarse con uno de sus coches. En comparación con otras marcas, la venta de modelos de Subaru es poco menos que testimonial. Algo que cuesta entender porque, una vez que se prueba uno, su carácter encandila.

Pero, pudiendo probar y conducir vehículos a la moda, como el que contamos para esta prueba, el Subaru XV ECO Bi-Fuel, un crossover con etiqueta ECO, que, contando con el acabado tope de gama, el Executive Plus, tiene un precio, en campaña, desde 26.550 euros, a los que añadir 1.750 por la adaptación a coche de gas, no se entiende que este coche no sea uno de los más populares en nuestras calles y carreteras cuando debería serlo.

Un vistazo al Subaru XV

De entrada, por su estética, el coche es un SUV compacto de corte urbano pero con detalles que demuestran su apuesta por realizar escarceos esporádicos fuera del asfalto como son los pasos de rueda o la generosa distancia entre unos neumáticos, de perfil significativo, y los propios guarnecidos instalados en el arco donde se insertan.

Este coche, cuyas dimensiones se fijan en 4.465 mm de longitud, 1.800 de anchura, 1.595 de altura y una batalla de 2.665 milímetros, ofrece un espacioso habitáculo.

Gracias a la distancia entre la fila delantera y la línea inferior de la luna delantera, el aire para las plazas traseras permite generar una sensación de amplitud y confort que se acrecientan con los asientos tapizados en piel que, como el salpicadero y los paneles de las puertas, lucen pespuntes en naranja que rompen y aportan el toque de color en una habitáculo donde el negro es el color predominante.

Las plazas posteriores, si bien son aptas para tres japoneses de tamaño general, también lo son para dos europeos pero no para tres, lo que sí es apto es para una persona como quien firma este artículo que, posicionando el asiento delantero a mi reglaje, con una altura de 1,80 metros y un tallaje entre la M y la L, el espacio entre las rodillas y la butaca delantera permite espacio más que de sobra para realizar desplazamientos con comodidad en la fila posterior.

Al ser esta la prueba de un Subaru XV Eco Bi-Fuel, es decir, animado por gasolina y gas licuado del petróleo, bajo el piso del maletero no encontramos una rueda de repuesto sino el depósito para el coprotagonista de este análisis, el GLP.

El maletero, que cubica 385 litros, ha dado capacidad para dos maletas de tamaño medio o una grande, con espacio a los lados para dos mochilas, no muy voluminosas, más.

Más allá de la imagen, este coche cuenta con diferentes asistentes, como el X-Mode, para la conducción fuera del asfalto, y el AVH, del inglés Auto Vehicle Hold que combina el control de tracción y el freno de estacionamiento para ayudar a iniciar la marcha en zonas con inclinaciones significativas.

Pero no nos engañemos, a pesar de que este vehículo es capaz de transitar de manera honrosa sobre superficies no asfaltadas, no es, ni de lejos, ni un todoterreno ni un SUV con actitudes de serlo, para eso está su hermano mayor, Subaru Forester Eco Hybrid de 2020 que, en su nueva evolución como coche híbrido, que en su prueba nos demostró seguir siendo tan bueno sobre el asfalto como fuera de él.

Lejos de que pueda parecer un agravio comparativo, esta prueba del Subaru XV Eco Bi-Fuel es una demostración de que Subaru sabe hacer vehículos que pueden satisfacer las necesidades de los conductores que buscan un coche con el ADN de la marca enfundados en trajes con el corte según la tendencia de la moda.

El dinamismo del Subaru XV Eco Bi-Fuel

A priori, el esquema mecánico basado en el motor bóxer 1.600 cc, de 114 CV y 150 Nm, la transmisión Linteartronic, la tracción AWD de la marca y una alimentación, a elegir, entre gasolina o GLP puede que no diga mucho pero, Subaru ha sabido hacer que su combinación no solo sea equilibrada sino un acierto.

Prueba Subaru Xv Eco Bi Fuel (23)El coche, en ciudad, es ágil, sus dimensiones, la dirección y la motricidad le permiten «transformarse» en un aliado en el tráfico urbano, más en ciudades como Madrid donde contar con la pegatina azul y verde se traduce en libertad de movimientos en pleno centro de la ciudad e, incluso, disfrutar de los bonificaciones y ventajas que supone tal etiquetado ECO de la DGT.

Mientras que, en carretera interurbana y vías rápidas, su comodidad y aplomo le acercan a las sensaciones que permite viajar en un compacto del segmento C. Pero donde resultó más sorprendente fue en carretera revirada.

Durante la prueba de conducción, unas obras en la autovía A-4 llevaron al navegador de nuestro teléfono móvil, ya que el sistema Starlink de Subaru continua prescindiendo de elementos como éste, a invitarnos a tomar un desvío alternativo por la carretera que atraviesa el Parque Natural de Despeñaperros tomando la carretera J-6110.

Lo sinuoso y complicado del trazado no amedrentó a este crossover que, a pesar de su altura respecto del suelo y respecto de los neumáticos con la carrocería, compensó con creces su arquitectura como SUV gracias al bajo centro de gravedad que le confiere su corazón bóxer, amén del apoyo en la tracción integral Symmetrical All Wheel Drive.

Esto permitía que, a pesar de disponer de una potencia más que discreta para los tiempo que corren y de la obligación de contar con a transmisión de tipo variador continuo, con la que hay que aprender a utilizar para poder conducir y disfrutar este coche, a pesar de lo estridente del sonido que en determinado régimen produce, el coche se deslizara con soltura y dinamismo entre un sinfín de curvas que incluían horquillas cerradas, cambios de apoyo y un suelo deslizante por culpa de la lluvia que caía.

Mención especial al sistema de seguridad EyeSight, un asistente que, a modo vigía, analiza, avisa y actúa en situaciones de riesgo y que, una vez más, como en otras ocasiones que hemos disfrutado de él su equipamiento de serie no es solo un acierto sino una garantía en cuanto al aumento de la seguridad de quienes viajan en un Subaru como de los que rodean a un vehículo equipado el mismo.

Prueba Subaru Xv Eco Bi Fuel (9)En el consumo de combustible en ciudad, durante la prueba el Subaru XV Eco Bi-Fuel marcó una media de 8,2 litros con la 95 octanos como fuente de alimentación y de 9,4 con GLP. En vías rápidas, marcó una media de 6,6 en gasolina y de 7,8 con autogás, pudiendo bajar, en un viaje de media distancia por vía interurbana de máxima de 90 km/h hasta los 6,8 usando en exclusiva el gas.

Para finalizar y traducir lo que puede significar conducir un Subaru XV Eco-Bifuel cuando el GLP es el combustible elegido, respecto del viaje mencionado, el trayecto de vuelta de 417 km con origen en la bella ciudad de Granada y retorno a Madrid finalizó con un consumo medio de 7,2 litros que, a un precio del repostaje de autogás realizado antes de iniciar el mismo de 0,739 euros por litro, supuso un coste de tan solo 21,93 euros, es decir, un 5,26 €/100 km, para trasladar a tres personas y su correspondiente equipaje.

Conclusión

Estamos ante un coche que permite a los usuarios y seguidores de Subaru de subirse a un crossover de moda sin renunciar a las bondades de la mecánica y la tracción que ha marcado el carácter de la mayoría de sus modelos.

Prueba Subaru Xv Eco Bi Fuel (22)Un coche que, a pesar de no ser moderado en su consumo, el uso de un carburante la mitad de costoso que el que originalmente escogido para su funcionamiento, según el fabricante, permite un ahorro de hasta un 40 por ciento respecto de la gasolina gracias al abastecimiento de autogás, permite concebir al Subaru XV de GLP como un coche eco, de económico en su compra y uso y ECO en cuanto a su etiquetado.

Estamos ante un Subaru polivante, de prestaciones discretas pero con un gran comportamiento cuando se circula con él y que, a pesar del CVT, puede llegar a resultar cómodo su uso y no resulta difícil tomarle la mano a la transmisión para sacar la mejor cara de ella e integrarla como un todo en un satisfactorio conjunto total.