Stator es una visión diferente y radical de lo que debe ser la movilidad eléctrica, solventando las limitaciones de los patinetes eléctricos convencionales

Los patinetes eléctricos están de moda, de eso no cabe ninguna duda. Compañías como Lime, Voi o Koko están llenando las ciudades de España con cientos de ellos, ofreciendo una nueva forma de movilidad urbana hasta ahora desconocida. Tampoco faltan los que optan por comprarse su propio patinete eléctrico con el que realizar los desplazamientos diarios al trabajo, evitando así el problema que supone
encontrar sitio para aparcar el coche y ahorrando dinero en combustible.

Todos estos patinetes eléctricos que estamos acostumbrados a ver a diario tienen, sin embargo, sus limitaciones. El motor suele ser de poca potencia, la velocidad que son capaces de alcanzar no es muy alta; y casi mejor, porque tampoco son excesivamente estables por las reducidas dimensiones de sus ruedas.

El firma americana Stator ha diseñado un patinete eléctrico que rompe con todo lo que hemos visto hasta ahora, saltándose todas estas limitaciones; hasta el punto de que no tenemos muy claro si realmente este nuevo vehículo entra en la categoría de los “patinetes eléctricos” o es algo más.

Dos grandes ruedas y poco más

Con un diseño completamente minimalista, el patinete eléctrico de Stator destaca fundamentalmente por sus ruedas de gran anchura. Su gran tamaño aporta dos grandes ventajas: por un lado permite integrar el motor en el interior de la rueda trasera y, por otro, mantiene su posición vertical cuando no hay nadie encima, sin necesidad de ningún soporte. Además, obviamente, la estabilidad del Stator es mucho mayor que la de cualquier patinete eléctrico convencional.

La rueda trasera integra un motor Brush-less que ofrece una potencia de 1000W. Entre ambas ruedas se encuentra la batería con dos configuraciones disponibles: 500 o 1000 Wh. La primera ofrece una autonomía de 16 km, mientras que con la segunda es posible recorrer unos 32 km. La carga de la batería se realiza en tan solo 4 horas con el cargador de serie, pero con un cargador rápido opcional la batería estará cargada en poco más de una hora.

Deslízate por el asfalto

La anchura de las ruedas del Stator le da, como decimos, una gran estabilidad; hasta el punto de que es posible girar en las curvas balanceándonos hacia los lados, como puede verse en el vídeo publicado por el fabricante.

Con una velocidad máxima de 43 km/h el patinete eléctrico de Stator es sin duda uno de los más rápidos del mercado. Pero, como decía el anuncio, la potencia sin control no sirve de nada. Para frenar este “monstruo” Stator ha integrado un freno de disco en la rueda delantera, que se complementa con la frenada regenerativa que ofrece el motor de la rueda trasera.

Su peso es de 41kg, que aunque puede parecer mucho, le da a este patinete eléctrico una ventaja adicional. Si queremos dejarlo aparcado en la calle -normalmente durante unos pocos minutos- cuenta con un sistema de alarma que además bloquea la rueda trasera. De este modo, salvo que alguien cargue con sus 41 kg a cuestas es imposible moverlo de donde esté aparcado.

El futuro de Stator

Vale, seguro que ahora te estás preguntando cuándo y dónde puedes comprarlo. Lo cierto es que tendrás que esperar. Stator es de momento solo una buena idea que aún debe materializarse. Actualmente está “en pruebas” según explican en la web de Stator, pero allí mismo puedes ponerte en contacto con el fabricante y te avisarán cuando salga a la venta.