El fin del BMW i3 se acerca y parece que será sin un modelo que lo reemplace

Según la hoja de ruta que marca el futuro y la producción de vehículos de BMW no hay cabida para un nuevo BMW i3.

No, al menos para dar un sucesor como tal del primer coche eléctrico de BMW. Así lo ha anunciado Pieter Nota, director de marketing de la firma bávara, en una entrevista concedida al diario Financial Times.

Con una afirmación tan rotunda como «No tenemos un plan expreso para el sucesor del i3.» se da por cerrada la posibilidad de una segunda generación del compacto eléctrico que significó la inclusión en el catálogo de coches de este constructor un vehículo eléctrico cien por cien.

El futuro del BMW i3, cuestionado desde el inicio

A pesar de haber tenido varias actualizaciones y mejoras, sobre todo, referentes a su autonomía, la producción del BMW i3 ha tenido la espada de Damocles sobre su cabeza desde poco después de iniciar su comercialización allá por 2013.

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Entonces se presentó el primero de los coches de la familia BMW i, un vehículo de cuatro plazas que ofrecía una nueva forma de entender la movilidad urbana basado en la filosofía «Zero-emission».

La revolucionaria arquitectura que presentaba, con diseño una carrocería realizada en fibra de carbono, no fue plenamente aceptada. Tampoco su coste en relación con su autonomía con lo que, poco a poco, se ha convertido en más una apuesta personal de sus conductores que un producto con visos de ser popular.

Y es ahora cuando el fin del compacto eléctrico urbano ve más próximo su fin. Sin que haya una fecha premisa conocida, este modelo verá llegar el fin de sus días más pronto que tarde, una vez se en el calendario la marca que signifique al cese de su fabricación.

Un rumor recurrente que ha estado presente en los últimos tiempos, más desde que se cuestionó tanto su futuro como el del coche híbrido deportivo BMW i8.

En ambos casos, la experimentación y evolución en las tecnologías propias que equipan y dan vida a los coches electrificados de nuevo cuño superan y mejoran las que hace poco más de cinco años parecían revolucionarias.

Si a esto le sumamos la escasa popularidad del coche, su precio de venta y que el mercado apuesta por carrocerías de tipo SUV, el BMW i3 estaría condenado claramente a la extinción.

Sea como fuere, la nueva camada de coches eléctricos de BMW, la familia BMW i apostará por modelos compactos pero partiendo de una plataforma de construcción cuyos costes sean más llevaderos y, por eso, su concepción será bajo la ya existente plataforma modular CLAR.