Aunque a día de hoy no es más que un concepto, BMW podría considerar llevar el Vision M NEXT a producción si considera que sus clientes lo demandan

A principios de semana BMW nos sorprendió a todos durante el evento NEXTGen que se celebró en Munich con la presentación de un espectacular concept car deportivo. El BMW Vision M NEXT es un híbrido enchufable con un cierto parecido al i8 que todos conocemos, pero con un diseño mucho más moderno y futurista.

Con una batería de mayor capacidad que la del i8, el Vision M NEXT es capaz de recorrer unos 100 km en modo totalmente eléctrico; lo que le permite desenvolverse con soltura en ciudad, pudiendo acceder a las zonas restringidas a vehículos Cero Emisiones.

Ya en la carretera, sus motores eléctrico y de combustión ofrecen una potencia conjunta de 441 kW (600 CV), dejando atrás a cualquiera con su velocidad máxima de 300 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h de solo 3 segundos.

A día de hoy solo es un concepto

Estas especificaciones son, sin duda, magníficas; la única pega es que el BMW Vision M NEXT no es más que un concepto y la firma bávara no ha anunciado oficialmente su intención de llevarlo algún día producción. En principio, no es más que una demostración de lo que BMW es capaz de hacer y de su visión -de ahí su nombre- de lo que será la conducción deportiva en el futuro.

Pero tranquilo, si sueñas con poder conducir algún día el BMW Vision M NEXT, aún es posible que tu sueño se haga realidad algún día. No pierdas la esperanza.

En un encuentro con los medios al finalizar el evento NEXTGen, Klaus Frohlich, Jefe de Ingeniería de BMW, dejó la puerta abierta a la posibilidad de que algún día el BMW Vision M NEXT pueda llevarse a producción.

Que el BMW Vision M NEXT vaya o no a producción depende de ti

Frohlich aseguró haber realizado un gran esfuerzo para lograr los apoyos suficientes dentro de la compañía y eso es lo que le ha permitido finalmente llevar a cabo el desarrollo de este proyecto. Pero también dejó claro, que la posibilidad de que finalmente se lleve o no a producción no va a depender de él, sino del interés que genere este concepto y del número de potenciales compradores que estarían dispuestos a comprar una hipotética versión de producción.

Frohlich concluyó invitando a los medios a dar a conocer este concepto, ya que eso puede generar el impulso suficiente para que finalmente se convierta en realidad.

Obviamente, la versión de producción que saldría de este concepto tendría algunas diferencias; aunque Frohlich señaló que con toda seguridad sería también un híbrido enchufable y no un eléctrico puro. En su opinión el peso del vehículo rondaría los 1600 kg, ligeramente por encima de los 1539 kg del i8, pero por debajo del peso que tendría si fuese un eléctrico puro, en cuyo caso no bajaría de los 1900 kg.

Afirmó además que es posible que emplease algunos de los componentes que ya se encuentran en el i8 actual, como su estructura monocasco de fibra de carbono. Sin embargo, necesitaría unas ruedas más anchas para compensar el equipamiento adicional y su mayor peso.

No cabe duda de que el resultado final sería un digno sucesor del i8 actual; si lo podremos ver algún día o no eso dependerá ya de todos nosotros. Bueno, o más bien de los que tengan el dinero suficiente para comprarlo y se planten en la puerta del cuartel general de BMW para reclamar el inicio de su producción.