Estos resultados sitúan la carga inalámbrica como una alternativa más competitiva, al lograr los mismos resultados ofreciendo mayor comodidad al usuario

Los sistemas de carga inalámbrica para vehículos eléctricos parecen la solución ideal. El proceso de carga es extraordinariamente cómodo para el usuario, ya que simplemente aparcando en una plaza habilitada con uno de estos sistemas, la recarga puede iniciarse si el vehículo lo soporta. Sin embargo, la carga sin cables cuenta a día de hoy con dos inconvenientes importantes: la potencia de carga que es posible suministrar y la eficiencia, ya que parte de la energía se acaba perdiendo en el proceso.

Los investigadores del Departamento de Energía del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL) acaban de dar un tremendo paso adelante para que, en un futuro más o menos próximo, la recarga inalámbrica de vehículos eléctricos sea una alternativa viable.

La carga inalámbrica que todos queremos

Estos investigadores han conseguido mejorar notablemente su anterior sistema de carga inalámbrica que permitía la recarga a 20 kW de potencia. Su nuevo sistema es capaz de suministrar una potencia de hasta 120 kW, lo que ya puede considerarse como carga rápida; pero lo mejor de todo es que además ofrece una eficiencia de un 97 por ciento.

Este nivel de eficiencia alcanzado, supone que el sistema desarrollado por estos investigadores es prácticamente igual de eficiente que un sistema de carga convencional con cable. Así, las desventajas normalmente asociadas a los sistemas de carga inalámbricos en este caso desaparecen, convirtiéndose en una opción más competitiva al lograr los mismos resultados -hasta los 120 kW de potencia- ofreciendo al mismo tiempo una mayor comodidad al usuario.

En las demostraciones realizadas de este nuevo sistema de carga inalámbrica, las recargas se han realizado con una separación de 6 pulgadas (15.2 cm) del cargador. Esa es la distancia que habría que mantener entre la parte inferior del vehículo y el cargador instalado en el suelo de la plaza de aparcamiento.

Todavía queda camino por recorrer

No obstante, el trabajo de estos investigadores no va a terminar aquí. Su próximo reto es conseguir los mismos resultados en cuanto a eficiencia con una potencia de carga de 200 kW y, de lograrlo, seguir trabajando hasta alcanzar los 350 kW.

Actualmente no hay ningún vehículo eléctrico capaz de realizar recargas a 350 kW de potencia en un punto de carga convencional con cable. El Porsche Taycan será el primero en soportar recargas a 350 kW de potencia, pero no lo hará hasta 2020 cuando comience a comercializarse.

Quién sabe… si el trabajo de estos investigadores logra sus objetivos en no mucho tiempo, las recargas ultra-rápidas con cable que Porsche considera una ventaja competitiva, puede que ya no sean tan innovadoras. Los avances en nuevas tecnologías van a veces demasiado rápido.