Una unidad de prueba con el habitual camuflaje, de un vehículo muy similar al CX-5 de Mazda, ha sido avistada recientemente en Noruega

Mazda es otro de esos fabricantes que durante mucho tiempo han manifestado sus dudas sobre la idoneidad del vehículo eléctrico. De hecho, al igual que otras marcas japonesas, sus planes de futuro iban más enfocados hacia los sistemas de propulsión basados en el hidrógeno.

La realidad del mercado, sin embargo, ha obligado a Mazda a replantearse su estrategia comercial y, hace ya algún tiempo, anunció su intención de comercializar su primer vehículo eléctrico en 2019.

Aunque finalmente no será en 2019 como se prometió, parece que este próximo año sí será el momento en el que veremos circular por las calles al primer eléctrico de Mazda. La compañía japonesa dará así su primer paso hacia la electrificación, con unos planes de futuro que, ahora sí, son ya bastante ambiciosos. Si nada se tuerce, Mazda espera vender únicamente vehículos híbridos y eléctricos en 2030.

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Cazado en Noruega un vehículo de prueba

Para que el estreno de su primer eléctrico sea un éxito, los ingenieros de Mazda llevan ya tiempo trabajando en la versión final de producción y los tests con las primeras unidades de prueba parecen haberse iniciado ya. Así lo atestiguan, al menos, las imágenes captadas por Jonathan Rodriguez en Noruega y publicadas en Electrek.

Como puede verse en estas capturas, la apariencia de este vehículo es muy similar a la del Mazda CX-5 con motor de combustión. Sin embargo, algunos detalles dejan bien claro que se trata de un vehículo eléctrico.

Para empezar, esta unidad de prueba carece de tubos de escape, mientras que en el CX-5 son perfectamente visibles. Esta podría ser la primera pista de que se trata de un vehículo eléctrico, aunque bien es cierto que, actualmente, es bastante habitual en algunos vehículos de combustión que los escapes vayan ocultos en su parte inferior.

En cualquier caso, cualquier vehículo de combustión es perfectamente identificable por el sonido de su motor al circular y Jonathan afirma que sonaba claramente como un eléctrico.

Pero por si había alguna duda aún de que se trata de una unidad de prueba con sistema de propulsión eléctrico, solo tenemos que echar un vistazo a la zona donde habitualmente suele ir instalado el puerto de carga. Aunque ignoramos el motivo, allí puede verse un aparatoso saliente que no puede esconder otra cosa que un conector de carga.

Mazda podría ampliar la gama CX con este eléctrico

Por el momento se desconoce cualquier detalle técnico sobre el futuro eléctrico de Mazda, pero la firma japonesa aseguró que este modelo se situaría a medio camino entre el CX-5 y el CX-3. Estaremos atentos a cualquier futuro comunicado de la marca, ya que éste no debería tardar en producirse, viendo que la fase de desarrollo parece estar ya bastante avanzada.