El coche de carreras empieza su desarrollo y puesta a punto de cara a su fabricación y a su debut en competición

Para un amante de los rallyes, como quien firma este artículo, resulta extraño ver un coche de competición rodando sin limitaciones en ausencia del bramido que, hasta la fecha, era inherente a la naturaleza de los automóviles de carreras.

Los motores térmicos que animaban los rallyes parecen abocados a la extinción y propuestas como el Opel Corsa-e Rally son ejemplos patentes de que, para mantener vivas las carreras, por normativa legal y por marketing, las marcas implicadas en los desarrollos de monturas de competición apuestan por la electrificación total o parcial de sus coches.

En fechas recientes hemos sabido que, por fin, la FIA ha tomado el pulso a la situación y ha fijado para 2022 como el año en que el Mundial de Rallyes, de sus siglas, en inglés, WRC, asuma la hibridación como leif motive de las mecánicas de los coches que participen en la categoría reina.

Pero, más allá, constructores como Opel ya apuestan por copas monomarca a partir de los vehículos de producción.

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El Opel Corsa eléctrico se va de rallyes

Ya conocíamos la apuesta de la marca germana por volver, de manera oficial, a la disciplina más exigente del mundo, los rallyes. Las exigencias vividas en los tramos cronometrados hacen que las carreras realizadas sobre el asfalto o la tierra de vías utilizadas, habitualmente, para el tráfico abierto, sean aún más complejas que las que cualquier vehículo de calle puedan vivir en condiciones de tráfico ordinario

Por eso, la respuesta de un coche de rallyes debe ofrecer mayor capacidad de adaptación y, para ello, la experiencia es fundamental. El mayor problema de esta nueva era es la ausencia de referencias previas y, ante esta situación, la necesidad de probar en situaciones lo más similares posibles a las vividas cuando el cronómetro empieza a correr es poner sobre el asfalto unidades de prueba y desarrollo como así está haciendo Opel.

De cara al debut en una prueba del Opel Corsa-e Rally, establecido para julio de 2020, el fabricante tiene proyectado fabricar 20 unidades, 15 de las cuales estarán ya disponibles para la primera cita de la copa monomarca que tendrá el nombre de ADAC Opel e-Rally Cup.

De entrada, aunque el Opel Corsa-e eroga 100 kW, equivalentes a 136 CV, por los 142 CV que se extraían a partir del motor de gasolina de 1.6 litros del Opel Adam Cup, el vehículo eléctrico ya dispone de mayor par motor que el que el de combustión ofrecía.

De otra parte, el coche contará con el mismo acumulador que cualquiera de los Opel Corsa-e de producción, un acumulador de 50 kWh que, para el modelo de calle, ofrece hasta 337 km de autonomía.

Opel Corsa E Rally 510136Dado el uso de la energía en competición, el Opel Corsa eléctrico de rallyes contará con tres modos de entrega de la electricidad: Competición, como su nombre indica, para situaciones de carrera, Lluvia, que ofrece una entrega del par motor más progresiva y optimizada a condiciones de suelo deslizante, y Modo Eco con el que podrán realizar una conducción por vías abiertas, como cualquier coche eléctrico de serie.