En declaraciones a los medios, BMW ha asegurado que no tiene sentido que cada fabricante de vehículos eléctricos fabrique también sus propias celdas

El evento NEXTGen celebrado por BMW en Munich este pasado martes ha venido cargado de novedades. Tal y como aseguraban algunos medios alemanes al comienzo de esta semana, la firma bávara confirmó su intención de adelantar sus planes electrificación. BMW quiere incluir en su catálogo 25 nuevos modelos electrificados durante los próximos cuatro años, algunos de ellos eléctricos puros.

Este anuncio vino además acompañado de la presentación de varios conceptos, entre los que destacan el espectacular BMW Vision M NEXT y un concepto futurista de lo que podría llegar a ser la primera motocicleta eléctrica de la marca bávara. BMW anunció además que sus híbridos enchufables pronto activarán automáticamente el modo eléctrico al entrar en el centro de las ciudades.

Aunque nadie puede quejarse de la cantidad de novedades presentadas en este evento, a algunos sí que les ha llamado la atención que BMW no hiciese ninguna mención sobre la posibilidad de fabricar sus propias baterías.

BMW mantiene la confianza en sus proveedores de baterías

Posteriormente y una vez finalizado el evento en un encuentro con la prensa, Nicolas Peter, Jefe Financiero de BMW, se refirió a este asunto. En su opinión, no tiene ningún sentido que cada fabricante de vehículos fabrique sus propias celdas. BMW tiene, por tanto, la intención de seguir trabajando con sus proveedores actuales y, en todo caso, existe la posibilidad de que se una a algún consorcio en el futuro.

El gobierno alemán quiere más eléctricos

Estas palabras de un alto ejecutivo de BMW han generado bastante sorpresa en Alemania. El gobierno del país germano lleva ya algún tiempo tratando de presionar a los fabricantes del país para que produzcan más vehículos eléctricos; destacando especialmente la necesidad de iniciar la producción de sus propias baterías y no depender de proveedores asiáticos.

Miembros del gobierno alemán incluso se habrían reunido esta misma semana con representantes de BMW, del Grupo Volkswagen y Daimler en Berlín para tratar de sacarles el compromiso de trabajar en esta dirección. Sin embargo, el resultado final obtenido no habría sido el esperado y en algunos miembros del gobierno existe la sensación de que los grandes fabricantes alemanes no tienen la motivación suficiente y todo va demasiado lento.